¡Celebramos un doble Jubileo!
En medio de los desafíos del mundo, nos preparamos para un año de peregrinación hacia la esperanza. Siguiendo el legado de San Francisco Coll, queremos vivir este Doble Jubileo con alegría y entregándonos a la misión que Dios nos ha confiado.
Desde su vocación dominicana, San Francisco Coll entregó su vida con pasión a la predicación y la educación, convencido de que el Evangelio debía iluminar cada rincón del mundo. Su anhelo de llevar la verdad lo llevó a fundar, en 1856, la Congregación de las Hermanas Dominicas de la Anunciata, con la misión de formar a la juventud en la fe y el conocimiento. Su legado sigue vivo hoy, en cada enseñanza, en cada corazón transformado y en cada testimonio de esperanza que sigue su ejemplo.
El logo del Doble Jubileo nos acompaña en este camino de fe y esperanza que ha iniciado el 2 de abril de 2025 y culminará el 26 de marzo de 2026. Representa la celebración del Jubileo de la Esperanza de la Iglesia y los 150 años de la Pascua de San Francisco Coll, invitándonos a renovar nuestro compromiso como peregrinos y profetas de esperanza. Cada elemento del logo refleja el legado del Padre Coll, su amor por la evangelización y la educación, y la misión que seguimos llevando adelante como Familia Anunciata.
Un año para reflexionar
Este año, la fiesta del Padre Coll adquiere un significado aún más profundo al coincidir con dos grandes acontecimientos:
✨ Jubileo de la Esperanza convocado por la Iglesia
🎉 150º Aniversario de la Pascua de San Francisco Coll
Ambos motivos nos invitan a mirar hacia nuestro interior y hacia el futuro, animándonos a educar con sentido, fe y esperanza renovada.
Actividades que Dieron Vida a la Jornada
Durante todo el día, los centros se llenaron de actividades diversas, todas ellas inspiradas en el legado del Padre Coll:
⛪ Celebraciones eucarísticas y momentos de oración
🎲 Juegos y dinámicas al aire libre
🎨 Talleres creativos
🎶 Música y actividades artísticas
🤝 Acciones solidarias
Cada propuesta fue una forma concreta de mantener viva la llamada a educar desde el amor, la entrega y la atención a cada niño y joven.
Participacion y espíritud de comunidad
Los alumnos participaron con entusiasmo y profundidad, demostrando que la espiritualidad y la alegría pueden ir de la mano. Se vivieron momentos de:
Silencio y recogimiento
Risas compartidas
Comunidad y convivencia
Como decía el Padre Coll: “Educar no es solo formar la mente, sino también el corazón”.
Desde la Fundación, agradecemos a cada centro, a cada equipo docente, a cada alumno y familia, por hacer de este día una auténtica celebración de la vida y del compromiso educativo que compartimos.
Que esta fiesta siga encendiendo en nosotros el deseo de “reiniciarnos” cada día, como nos recuerda nuestro lema pastoral:
¿Sigues a Jesús? ¡Reiníciate!
Y que el ejemplo del Padre Coll nos impulse a vivir nuestra vocación con sentido, alegría y confianza.










